La visita a Niijima:“Aunque llueva no te mojas” por Kirai

Increíble visita a Niijira por Hector García(Kirai).Un relato sorprendente de un pueblo en constante lluvia,pero en ningún momento necesitas el paraguas.

Tres días pasamos explorando todos los rincones de la isla, lloviendo cada dos por tres, pero ¡en ningún momento necesitamos paraguas! ¿La isla de la eterna llovizna intermitente?

 

“Aunque llueva no te mojas”, es lo primero que leo en un cartel al apearnos en Niijima (新島, 新: nueva, 島:isla) mientras vemos como una nube de llovizna que parecía perseguir nuestro barco desde Oshima (大島, 大: grande, 島:isla) se transforma en un arco iris.

Niijima

Niijima

Niijima

“¡Hola! ¿Sois vosotros los que os quedáis en la pensión Fujiya?” -nos pregunta una chica.

“Sí, somos nosotros”

“Me llamo Michi. ¿Qué tal fue el viaje? ¿Venís desde Tokio en el barco de los viernes por la noche verdad? Debéis estar cansados” -nos sigue preguntando.

“Ha sido largo pero hemos dormido casi toda la noche”

“Perfecto, en todo caso enseguida os llevo a la pensión. Tardamos cinco minutos en coche”

Vamos de camino a la pensión Fujiya por una carretera que bordea el mar. Pasamos por debajo de otra nube de lluvia que rocía durante unos segundos nuestro coche que conduce Michi.

“Lo bueno de conducir por Niijima es que ¡no hay ningún semáforo! ” -dice Michi con cierto orgullo y sonriente mientras me mira a mí de reojo, que estoy en el asiento de copiloto.

“¿Y sabéis lo mejor de todo? Se puede aparcar en cualquier lugar. ” -dice sabiendo lo difícil que es conseguir un aparcamiento en el centro de Tokio.

La que nos recibe con una sonrisa en la entrada de la pensión debe ser su abuela. Es una señora con aspecto de tener más de 80 años pero que se mueve por dentro de su pensión con más agilidad que nosotros. Nos abre las puertas de nuestras habitaciones y sin apenas darnos tiempo a poner las mochilas en el tatami nos pregunta:

“¿Habéis venido a hacer surfear?”

“No, hemos venido simplemente a visitar la isla”

“Que raro, la mayoría de los jóvenes que venís a Niijima practicáis surf” – contesta extendiendo un par de mapas de la isla en la mesa.

“¿Nos puedes decir donde está la plataforma de lanzamiento de misiles de las fuerzas de autodefensa?”- pregunto, habiendo leído antes que esta isla es una de las posiciones estratégicas para proteger Tokio. Con el conflicto de las islas Senkaku todos estamos mucho más informados sobre estos temas.

Es muy triste que dos países vecinos como Japón y China se lleven tan mal, ¿porqué no compartimos las tres rocas de Senkaku? Una de las primeras cosas que les cuento a los japones@s cuando me preguntan sobre “¿Qué echas de menos de Europa? les digo que una de las mejores cosas que tenemos en Europa es “la unión”, aunque a veces discutamos por el control del dinero, migraciones algo descontroladas y problemas para solventar problemas en zonas en crisis; en ningún momento llegamos a amenazas y problemas militares como los que tenemos por aquí con China o Corea del Norte. En Europa por lo menos hablamos, aquí en Asia los líderes de cada país apenas conversan entre ellos.

“Lanzamiento de misiles… está en el sur, pero no se exactamente dónde…” – dice acercándose el mapa a los ojos y mirando con detalle el sur de la isla.

Empiezo a mirar en Google Maps pero en el sur de la isla no aparece absolutamente nada. Tampoco sale en el mapa que tiene ella, pero concluye con bastante convicción:

“Estoy segura de que está al suroeste. Deberíais ir por la mañana, desde allí seguro que el amanecer es precioso.”

Al día siguiente nos despertamos a las tres y media de la madrugada y partimos de camino hacia el sur. Cruzamos el pueblo Honson, uno de los dos pueblos que hay en Niijima y enseguida nos adentramos en la única carretera que va hacia el sur: estrecha, oscura y llena de ramas de árboles. Vamos despacio, no hay prisa, tenemos hasta las cinco para encontrar la zona militar con buenas vistas al amanecer.

Llegamos al final de la carretera, estamos en lo alto de un arrecife. Todavía es de noche, nuestra única iluminación son las estrellas.

Niijima

Preparamos las cámaras para el amanecer…

Niijima

Niijima

Y la luz nos deja ver dónde termina exactamente la carretera.

Niijima

Hemos encontrado parte de las instalaciones militares, pero parece que no es la zona de lanzamiento. Es la central eléctrica que provee de energía la plataforma de lanzamiento de misiles y también a los cerca de 3000 civiles que viven en la isla.

Niijima

Seguimos la búsqueda bajando por un camino secundario pero llegamos otra vez a una verja con un cartel que pone “技術研究本部航空装備研究所新島支所, 防衛庁: centro de investigación y desarrollo de equipamiento (Armas) de las fuerzas aéreas de Niijima, Ministerio de defensa”. Al otro lado de la valla se ven un par de hangares y dos o tres camiones rodeados de bosque. Espero que siga siendo siempre un centro de investigación y que nunca se tenga que utilizar para lanzar misiles.

Llegamos a la conclusión de que seguramente esto es todo lo que podemos ver de las instalaciones militares y marchamos en busca de nuestro siguiente objectivo, el moai más grande de la isla. Sí, como los de la isla de pascua pero mucho más pequeños. Hay bastantes moais en Niijima, los esculpe todos un artista que vive en Honson, dos calles más arriba de nuestra pensión.

Niijima

Niijima

Niijima

Niijima es una isla volcánica, de hecho los locales dicen que “nació” en el terremoto del 1703, el cual dividió a Shikinejima y a Niijima en dos islas. Dicen que antes del terremoto, Niijima y Shikinejima era una sola isla. De ahí que se llame “Isla nueva” (Niijima, 新島, 新: nueva, 島:isla) ya que en su forma actual existe desde hace tan solo 309 años. Su naturaleza volcánica hace que la orografía de la isla es simplemente espectacular, bosques, montañas, playas desérticas, acantilados con formas imposibles.

Niijima

Niijima

Niijima

Niijima

Niijima

Niijima

Niijima

Niijima

Niijima

¿Lo mejor de Niijima? El onsen (Baños termales) al aire libre abierto 24 horas decorado intentando imitar las ruinas de un templo greco romano. Bañarse en aguas volcánicas disfrutando de la brisa del mar:

Niijima

Niijima

Niijima
¿Veis el moai en esta foto?

O quizás lo mejor fue pasearme con un objectivo Sigma 500mm por las playas ;)

Niijima

Tres días pasamos explorando todos los rincones de la isla, lloviendo cada dos por tres, pero ¡en ningún momento necesitamos paraguas! ¿La isla de la eterna llovizna intermitente? Debe ser verdad aquello que dicen los locales de Niijima:

雨が降っても「濡れないぞう」- Aunque llueva no te mojas – Proverbio de la isla de Niijima

Nos subimos al coche de Michi. Su abuela, siempre sonriente, sale corriendo hasta la calle para despedirnos. Se planta en el centro del asfalto y nos dice adiós con la mano, no se cansa, no para de moverla de izquierda a derecha hasta que empezamos a girar en el primer cruce y la perdemos de vista.

“Mi abuela lleva 46 años trabajando en la pensión y parece que cada día sea el primero para ella” – dice Michi cuando salimos a la calle que da al mar de camino al puerto.

Niijima

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

El refugio de los incomprendidos

Blog personal enfocado en las reseñas de anime y manga

Para los que necesitan evolucionar

Reflexiones de crecimiento.. para una inmensa minoria.

Zinemaníacos

... dándolo todo desde 2010.

El chalé de Gaius Baltar

Software Libre como herramienta de control de masas

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 226 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: